domingo, 3 de noviembre de 2013

Reacciones en adultos y ancianos en 
emergencias y desastres.


Un desastre es un evento (generalmente destructivo) que interrumpe las capas o el tejido social y las rutinas de una comunidad y supera la capacidad inherente de  la comunidad afectada para responder al evento. Independientemente del tamaño  de la jurisdicción, un desastre obliga a una respuesta conjunta de todos los 
integrantes de la comunidad que involucra la coordinación inter institucional y la  movilización de las organizaciones no gubernamentales que ayudan en la  respuesta a desastres, socorro y servicios de recuperación. 
En las personas mayores el grado y severidad en que se vean afectados en  emergencias y situaciones de desastres depende de varios factores como:  discapacidad física, deterioro de la capacidad mental, disminución de la fuerza  física y presencia de enfermedad crónica como diabetes, hipertensión y enfermedad cardíaca, entre otras. Muchos ancianos viven solos y si tienen  discapacidad auditiva y visual su capacidad de respuesta en una situación  de desastre se ve limitada; por ejemplo: puede ser que no puedan escuchar o  leer las instrucciones o recomendaciones en una situación de emergencia.  Personas mayores que usan silla de ruedas, muletas o estén encamados  presentan limitación para la movilidad o desplazamiento y pueden depender de  otras personas en caso de evacuaciones o desalojo de la vivienda o residencia.  En situaciones de emergencia los servicios de salud se colapsan para atender  los pacientes afectados directamente por el desastre, por ejemplo: atención de los  heridos y traumatizados en terremotos.

¿Cuáles son las consideraciones para personas mayores en tiempos de crisis?

En algunos aspectos, luego de una catástrofe los adultos mayores pueden experimentar menos efectos psicológicos por estrés que los adultos de menor edad. Según experiencias pasadas, algunos adultos mayores pueden estar mejor preparados y poseer mejores habilidades para lidiar con una catástrofe. Sin embargo, aunque los adultos mayores muchas veces poseen la adaptabilidad y experiencia para pasar la catástrofe, la tensión física puede pagarse muy caro. Cuando una catástrofe golpea, los adultos mayores son los más expuestos a riesgos de enfermedades y hasta de muerte. Los ancianos frágiles o aquéllos con limitaciones psiquiátricas o médicas son especialmente vulnerables al estrés que causan las catástrofes. La pérdida de posesiones valiosas, de los medios para moverse, de las propiedades como una casa y hasta de la normalidad de la vida diaria puede resultar devastadora.
Los mayores son más propensos que las personas más jóvenes a necesitar apoyo social para reducir los efectos del estrés y para acentuar el bienestar emocional y la recuperación. Es importante entender que algunos adultos mayores pueden estar enfrentando la pérdida de seres queridos, más la pérdida de capacidades físicas y posiblemente su independencia.

¿Quién es más vulnerable durante una catástrofe?

Algunos factores que pueden incrementar el riesgo de enfermedad en adultos mayores frente a una catástrofe:
  • Problemas de visión o audición contribuyen a la ocurrencia de lesiones en entornos desconocidos o al intentar sortear peligros.
  • Discapacidades físicas y limitaciones en la movilidad (como el uso de una silla de ruedas) pueden causar tardanzas o evitar una evacuación de emergencia.
  • Corte eléctrico. Los adultos mayores son vulnerables a la hipotermia (temperatura corporal por debajo de lo normal) e hipertermia (fiebre excepcionalmente alta) frente a temperaturas extremas. Un corte del suministro eléctrico no permite el funcionamiento del equipamiento médico necesario, como nebulizadores u oxigenoterapia.
  • Imposibilidad de acceder a los medicamentos prescriptos o tratamientos, como diálisis y quimioterapia.
  • La ausencia de miembros de su familia u otras personas de apoyo en su casa.
  • Barreras para recibir ayuda financiera en catástrofes, por ejemplo procedimientos complejos y renuencia a pedir ayuda.
  • Una mudanza forzada puede causar estrés grave en mayores frágiles, acelerando su deterioro o muerte.
En general, aquellos que necesitan asistencia en sus actividades de la vida diaria (por .ej. caminar, ducharse, comer, tomar medicinas) son más vulnerables a lesiones o enfermedades durante o después de una catástrofe. Aquellos en mayor riesgo de sufrir consecuencias psiquiátricas negativas y de necesitar planificaciones especiales de respuesta incluyen los mayores con impedimentos cognitivos, con un historial de enfermedad mental grave o discapacidad crónica debido a una enfermedad mental, y aquellos cuya salud física está deteriorada.






LOS ADULTOS MAYORES TIENEN DIFICULTAD EN:

·         Evacuar.

·         Responder a anuncios públicos.

·         Reconocer peligros.

·         Buscar cuidado médico.

·         Usar recursos.

·         Estar parados en línea-agua/alimento.

Algunos criterios para determinar que una expresión emocional se está convirtiendo en sintomática son:
 . 
Prolongación en el tiempo.
Sufrimiento intenso.
Complicaciones asociadas (ejemplo, una conducta suicida).
 Afectación del funcionamiento social y cotidiano de la persona.

     Los adultos mayores: suelen tener dificultades para enfrentar las implicaciones de un desastre. Sus principales síntomas después del evento son la depresión y la sensación de impotencia. En algunos casos se manifiesta una ausencia de motivación para la reconstrucción de vida.
     
     ALGUNAS DE LAS MANIFESTACIONES QUE PUEDEN OBSERVARSE EN PERSONAS ADULTAS:
v  Crisis de miedo o pánico.
v  Nerviosismo o ansiedad.
v  Crisis de miedo o pánico.
v  Inseguridad.
v  Problemas para dormir o descansar.
v  Necesidad de estar solo.
v  Culpar a los demás.
v  Sentimiento de impotencia.
v  Enojo y/o irritabilidad.
v  Cambio en los hábitos alimenticios.
v  Recuerdos muy vivos del evento.
v  Confusión para pensar y/o problemas de concentración.
v  Tristeza y/o llanto
v  Ideas de suicidio.
v  Fatiga.
v  Culpabilidad por haber sobrevivido.

                   REACCIONES TÍPICA EN LOS ADULTOS MAYORES




Ø  Aumento de los recuerdos relacionados con el pasado y los amigos, y deseo de volver a conectarse con ellos.

Ø  Mayor dependencia de la familia y rechazo de la asistencia proveniente de las autoridades.

Ø  Miedo a morir.

Ø  Visión deprimente del futuro (la vida nunca será tan buena como el pasado.

Ø  Regresión (en general un retorno temporal a un estado previo, habitualmente peor).

Ø  Sentimiento de múltiples pérdidas (personales, materiales, de la dignidad, de la esperanza en el futuro).

Ø  Desorientación, debido a la interrupción de la rutina.

Ø  Utilización de la negación como reacción defensiva normal.

Ø  Reacción inmediata de miedo, seguida de ira y frustración cuando no son capaces de controlar la situación.

Ø  Dificultades de concentración y comunicación

Ø  Reacciones fisiológicas (especialmente trastornos del sueño y del apetito).

enlaces:




Manual para el Cuidado de la Salud Mental
de los Equipos de Primera Respuesta



EFECTOS DEL STRESS EN LOS EQUIPOS DE RESPUESTA

Stress-trauma:

     La modalidad de trabajo de los Cuerpos de Bomberos en todo el mundo así como de los equipos de respuesta se caracteriza por sus intervenciones en eventos traumáticos, al respecto la Asociación Psiquiátrica Americana (1987) define a un evento como traumático a cualquier circunstancia psicológicamente stresante que está fuera de las experiencias humanas normales como es el caso de las muertes súbitas, la violencia familiar y social; que pueden ser realmente angustiantes para cualquier individuo y es vivenciado como temor o miedo intenso, porque representa una amenaza seria para la integridad física propia o de algún familiar o compañero, están incluidos dentro de estos eventos traumáticos los desastres naturales o inducidos.
   Estos eventos traumáticos incluyen a los incidentes críticos en stress, los cuales pueden tener consecuencias serias desde el punto de vista de la salud mental si no son tratados oportuna y adecuadamente. 


FACTORES QUE AFECTAN A LOS EQUIPOS DE RESPUESTA:

     Existen varios factores que influyen en la eficiencia y eficacia de los equipos de respuesta y que han sido ampliamente descritos por el Center for Mental health of Emergencies (USA) y se  pueden clasificar de la siguiente forma: 

A. FACTORES DE CARÁCTER INDIVIDUAL:

1. Enfermedades crónicas tales como el asma, cardiopatías, hipertensión, úlceras, diabetes, entre otras y que pueden ser factores limitantes para el trabajador en emergencias.
2.      Stress preexistente, perdida del empleo, conflictos familiares, divorcio reciente, enfermedades de algún miembro de la familia, pueden dar lugar a que se aumente el riesgo individual.
3.      Experiencias traumáticas anteriores debido a que el stress como se dijo anteriormente es de tipo acumulativo y vulnera la capacidad de resistencia y puede dar lugar a reacciones violentas.
4.      Experiencias en trabajos similares que dan confianza al trabajador en desastres.
5.      La edad, los rescatadores más jóvenes están muy propensos a sufrir problemas emocionales que las personas mayores, la gente de más de 20 a 21 años hace frente mejor a una situación de desastre que los jóvenes de 17 a 19 años.

 B.  FACTORES INTERPERSONALES:

1. Las responsabilidades laborales en el caso de los Bomberos Voluntarios, generan situaciones de conflicto, por querer participar en las labores de la emergencia y las limitaciones de sus trabajos, por otro lado la presión por parte de la esposa para que se cumpla con las responsabilidades familiares en especial si se tienen hijos pequeños, recién nacidos o familiares enfermos. Estas son situaciones que incrementan el stress entre los trabajadores de emergencias.
2.      Tiempo prolongado de separación de los integrantes de los equipos de respuesta de las fuentes comunes de soporte social, (familia, seres queridos).
3.      Las primeras personas que llegan a la emergencia, tienen más problemas emotivos que los que van llegando posteriormente, así como los que están en más contacto con las víctimas.

C. FACTORES COMUNITARIOS:

1.  La presencia de personas conocidas o familiares entre las víctimas, pueden ser factores de incremento del stress entre los equipos de respuesta.

2. La presencia de medios masivos de comunicación social y de curiosos en la escena de la emergencia contribuyen a aumentar la presión emocional sobre los equipos de respuesta. 

EFECTOS DEL STRESS EN LOS EQUIPOS DE RESPUESTA


Stress-trauma:
La modalidad de trabajo de los Cuerpos de Bomberos en todo el mundo así como de los equipos de respuesta se caracteriza por sus intervenciones en eventos traumáticos, al respecto la Asociación Psiquiátrica Americana (1987) define a un evento como traumático a cualquier circunstancia psicológicamente stresante que está fuera de las experiencias humanas normales como es el caso de las muertes súbitas, la violencia familiar y social; que pueden ser realmente angustiantes para cualquier individuo y es vivenciado como temor o miedo intenso, porque representa una amenaza seria para la integridad física propia o de algún familiar o compañero, están incluidos dentro de estos eventos traumáticos los desastres naturales o inducidos.
Estos eventos traumáticos incluyen a los incidentes críticos en stress, los cuales pueden tener consecuencias serias desde el punto de vista de la salud mental si no son tratados oportuna y adecuadamente.
Incidente Crítico en stress:
El Incidente Crítico4 es un término que fue utilizado originalmente por los paramédicos las agencias de seguridad pública de los EUA para indicar la naturaleza de las reacciones traumáticas de stress experimentadas por todos los equipos de respuesta.
Davis Michael (1996) define al incidente crítico como la situación que experimentan los trabajadores de emergencias que enfrentan un trauma repentino y específico como puede ser la falla en la misión, la presencia de excesivo sufrimiento humano, situaciones amenazantes para la integridad física de los equipos de respuesta, la perdida de compañeros de equipo, o presenciar su accidente o heridas.
El incidente crítico produce una serie de reacciones emocionales, conductuales y fisiológicas, teniendo el potencial de interferir emocionalmente en las habilidades para actuar en el lugar de las operaciones en forma inmediata o posteriormente en el retorno a la rutina laboral y familiar. 
SALUD MENTAl: 
El principal objetivo inmediato con los trabajadores de los equipos de respuesta que participan en un desastre o se ven involucrados en un incidente crítico en stress es el de minimizar la severidad y duración del trauma emocional 
Se debe permitir la expresión de sus emociones y ayudarlos a entender y comprender sus sentimientos y los efectos psicológicos que puedan aparecer algunas semanas después. 
Existen técnicas de desmovilización psicológica que se orientan a los objetivos planteados líneas arriba y se conoce como "Debriefing", el cual puede ser espontáneo o dirigido, esta acción la puede realizar personal entrenado pero de preferencia por psicólogos, previamente capacitados. 
Con la finalidad de evitar la fatiga emocional, y la aparición de errores por parte de los equipos de respuesta en situaciones de desastre se sugiere el siguiente horario de trabajo: 12 horas de trabajo por 12 de descanso, durante la primera semana. Posteriormente 5 días de trabajo por un día libre y en condiciones extremas de alto riesgo 2 horas de trabajo por 15 minutos de descanso. 
El "Debrifing" debe de ser aplicado inmediatamente después de una situación de incidente crítico en stress, se pueden realizar mini debrifing, en los intervalos de descanso. 
Después de una semana se debe de realizar un seguimiento y reunión con el equipo para evaluar su readaptación a la rutina laboral y familiar 
El Debrifing no es una reunión de crítica ni de poses de dureza emocional sino es más bien una oportunidad en la cual el trabajador del equipo de respuesta puede expresar sus emociones y sentimientos, y ser comprendido, manifiesta sus síntomas físicos y psicológicos que puede estar sintiendo aprende a reconocerlos como reacciones esperadas en estas circunstancias y se prepara para reintegrarse a la rutina diaria. 
Al término de una emergencia que a significado situaciones de alto riesgo o peligro para los equipos de respuesta, o a demandado gran agotamiento de éstos equipos, se recomienda al retorno a la base una breve sesión de "Desmovilización" (defusing), el cual se aplica el mismo día y en forma inmediata, no requiere la presencia de un profesional psicólogo, y permite la ayuda a estabilizar la situación y mitigar el impacto, bajo la consigna nadie debe de regresar a sus hogares o labores acostumbradas sin antes haber pasado por esta actividad. 
El "defusing" debe realizarse en forma inmediata y antes de realizar cualquier otra tarea de limpieza o arreglo personal, no es una sesión de critica, más bien de comentario y desfogue emocional, puede durar minutos u horas, los miembros del equipo se sientan en circulo y en intimidad, tiene una fase de introducción en la cual se indica lo que se va a realizar, una de exploración de las emociones y otra de información sobre lo esperado en situaciones de stress, y su carácter pasajero.
                



enlaces: 











lunes, 21 de octubre de 2013

TRANSFORMACIÓN PERSISTENTE DE LA PERSONALIDAD TRAS UN EVENTO TRAUMATICO ( CIE - 10 )


TRANSFORMACIÓN PERSISTENTE DE LA PERSONALIDAD  TRAS UN EVENTO TRAUMATICO ( CIE - 10 )



Este cuadro clínico  descrito en sujetos que sufren alteraciones persistentes de la personalidad después de exposición prolongada a situaciones extremas, como campos de concentración, secuestros, exposición prolongada a situaciones amenazantes, etc, se puede presentar como forma evolutiva del trastorno posttraumático de estrés, aunque en ocasiones ha sido descrito como desarrollo directo de sus circunstancias etiológicas. Expresamente se excluye en la CIE-10 como causa un acontecimiento aislado de estrés agudo, que es la razón por la que la incluimos entre los trastornos de estrés crónico. El mayor número de estudios sobre este síndrome ha sido realizado en supervivientes de los campos de concentración nazis, aunque hay también algunos sobre secuestros prolongados (como el que describe el "síndrome de Estocolmo") y sobre la experiencia de prisioneros americanos en Corea y Vietnam (Gottlieb, 1997).

Por definición, los rasgos patológicos presentes son de desarrollo posterior a la experiencia prolongada de estrés, y consisten principalmente en actitudes persistentes de desconfianza, recelo y hostilidad, sentimientos de vacio y desesperanza, de estar continuamente amenazado o en situación desesperada, vivencias de extrañeza, que pueden llegar a la despersonalización, y tendencia al aislamiento social.
Sin embargo, las transformaciones duraderas de la personalidad después de una breve exposición a una experiencia amenazante para la vida como puede ser un accidente de tráfico, no deben ser incluidas en esta categoría puesto que las investigaciones recientes indican que este tipo de evolución depende de una vulnerabilidad psicológica preexistente.

Pautas para el diagnóstico: 

La transformación de la personalidad debe ser persistente y manifestarse como rasgos rígidos y desadaptativos que llevan a un deterioro de las relaciones personales y de la actividad social y laboral. Por lo general, la transformación de la personalidad debe ser confirmada por la información de un tercero. El diagnóstico esencialmente se basa en la presencia de rasgos previamente ausentes como, por ejemplo:
a) Actitud permanente de desconfianza u hostilidad hacia el mundo.

b) Aislamiento social.
c) Sentimientos de vacío o desesperanza.
d) Sentimiento permanente de "estar al límite", como si se estuviera constantemente amenazado.
e) Vivencia de extrañeza de sí mismo.


Esta transformación de la personalidad debe haber estado presente por lo menos durante dos años y no debe poder ser atribuida a un trastorno de la personalidad preexistente o a un trastorno mental distinto del trastorno de estrés post-traumático. 



REACCIÓN DE  NIÑOS Y ADOLESCENTES EN SITUACIONES DE

DESASTRES NATURALES

Aunque tradicionalmente se ha considerado que los niños tienen una gran capacidad de adaptación, los estudios e investigaciones realizadas sobre las reacciones de los niños a desastres (Norris, Friedman y Watson, 2002; Vogel y Vernberg, 1993, García Renedo, 2008) nos señalan los siguientes hechos:

 Los niños muestran unas reacciones emocionales intensas tras el desastre, pudiendo ser la sintomatología más grave incluso que la de los adultos.

 La sintomatología que muestran los niños afectados por desastres causados por el hombre (como guerras y atentados terroristas) es más intensa que la que muestran los niños afectados por desastres naturales.

 La totalidad o la mayoría de estos síntomas desaparecen con el paso del tiempo conforme el niño va consiguiendo reajustarse a la nueva situación. La permanencia de los síntomas es señal de alarma y debe llevar a una intervención terapéutica en el ámbito de la salud mental, puesto que algunos pueden llegar a desarrollar trastornos psicológicos, fundamentalmente trastorno por estrés postraumático.

 La respuesta de los niños a desastres naturales depende de muchas variables. Algunos de los factores que más influyen son: el grado de exposición al desastre, el daño personal sufrido, la edad y nivel de desarrollo del niño, los sucesos traumáticos anteriores o la existencia de protección por parte de los padres.

 Los padres no son siempre conscientes del impacto negativo de los desastres en sus los hijos ya que tienden a informar de menos síntomas que si se les pregunta a los niños.

Las reacciones de los niños tras el desastre son consecuencias lógicas de la crisis traumática vivida, lo que incluye el miedo y sobresalto fácil, la irritabilidad, los problemas de atención o los relativos al sueño. El hecho de sufrir una situación de crisis traumática genera una respuesta de estrés que se debe entender como normal lo que no es habitual es que este tipo de conductas permanezcan en el tiempo generando un Trastorno desadaptativo.

La influencia de la edad y el desarrollo cognitivo:

Se debe tener en cuenta que los niños más pequeños tienen dificultades para entender los cambios y expresar sus reacciones al desastre. Hasta los 4 ó 5 años aproximadamente manifiestan fundamentalmente problemas somáticos de alimentación y sueño, así como cambios en el comportamiento. La reacción más
habitual es el miedo, en particular a separarse de los padres y otras figuras de apego. En este sentido, se debe tener en cuenta que los padres condicionan las reacciones de los niños pequeños en función de su propia reacción a la crisis y de la capacidad de seguridad y protección que son capaces de ofrecer a los hijos.

Los niños con edades propias de la educación primaria (6‐11 años) son capaces de comprender el dramatismo de la situación y el carácter permanente de algunas pérdidas en sus vidas. Sin embargo, en algunos niños la combinación de falta de información acerca de las causas de la situación traumática vivida y las explicaciones “mágicas” elaboradas por ellos mismos pueden generar sentimientos de culpa y acentuar la confusión y los miedos. Es habitual en estas edades que realicen juegos repetidos relacionados con el desastre y que quieran hablar y recibir información de detalles del mismo.

Los pre adolescentes y adolescentes tienen un patrón de respuesta más cercano al de los adultos incluyendo síntomas relacionados con el estrés postraumático como pensamientos e imágenes repetitivas, “insensibilidad” emocional, apatía, etc. Los adolescentes también pueden sentir sentimientos de culpa, miedos y problemas conductuales. Hay que tener presente que la situación de crisis traumática se une a la crisis evolutiva que el adolescente atraviesa y que está caracterizada por desequilibrios e inestabilidad en el proceso de búsqueda y consolidación de su identidad, objetivo fundamental de este momento vital.




Reacciones psicológicas esperadas en los niños y adolescentes que viven desastres naturales y orientaciones



 ETAPA EDUCATIVA

Alumnado de
Educación Infantil
(segundo ciclo).
Edad:
3‐5 años















CARACTERÍSTICAS 
GENERALES
 Son más vulnerables a la
desorganización de su mundo
seguro y estable.
 Presentan inmadurez verbal.
 Necesitan el afecto, contacto y
consuelo de los adultos.
 Aprenden por imitación e
identificación, por lo que les afecta
mucho las reacciones de sus padres
y de otros miembros de su familia.
 Están en la fase del pensamiento
mágico (si se desea algo, ocurre).
 Posee unos intereses concretos. Su
pensamiento es intuitivo y
egocéntrico
 La conciencia del tiempo y el
espacio es concreta. No
comprenden el sentido de pérdida
permanente.
REACCIONES POSIBLES
Miedos
Intenso miedo e inseguridad (especial miedo a
encontrarse solos o ser abandonados). Temor exagerado
por cualquier estímulo, especialmente a los que recuerdan
el suceso.
Miedo a la gente o a los extraños.
Miedo a la oscuridad o a los animales.
Regresiones
Vuelven a: ser quejosos, chuparse el dedo, no controlar
esfínteres, dormir con los padres, pedir que se les dé de
comer o se les vista…).
Mayor dependencia de los adultos: no quieren perder de
vista a los padres, estar con ellos les hace sentirse seguros
y a salvo.
Quieren que se les coja y se les lleve en brazos.
Problemas con el sueño
Dificultades con todo lo relacionado con el sueño:
problemas para irse a la cama. Puede no querer dormir en
su habitación ni dormir solo. Despertares nocturnos
llorando, asustado, con pesadillas o terrores nocturnos
Otros:
Cambios en el comportamiento, pasividad, irritabilidad,
inquietud. Dolor de cabeza u otras somatizaciones.
 Rechazo a la escuela.
 Problemas con la alimentación: se niegan a comer,
vómitos, rechazo, etc.
 Juegan repetidamente al suceso traumático
 Miedos específicos: a seres o situaciones reales (animales
u oscuridad), o fantásticas (brujas, diablo, etc.).
ORIENTACIONES
 El retorno a las rutinas diarias
ayudará a volver a las adquisiciones
anteriormente adquiridas y a la
reorganización de su mundo. Esto le
hará sentirse de nuevo seguro y
confiado.
 Las pesadillas son una válvula de
escape de la ansiedad y conflictos.
Pero hay que tener en cuenta que a
edades tempranas el niño no
distingue entre realidad y la fantasía,
por ello los padres deben mostrarse
más comprensivos y flexibles,
permitiendo una luz encendida por
la noche, pasando más tiempo con él
a la hora de acostarse, etc..
 Es preciso dar seguridad y afecto
dando más muestras de cariño y
consuelo.
 Es perjudicial la exposición repetida
al suceso traumático por lo que se
debe evitar que vea y/o escuche
continuamente noticias sobre la
catástrofe.
 Los padres y otras personas de
referencia como los maestros
influyen en la percepción de la crisis
por los niños por lo que deben
transmitir seguridad, tranquilidad y
confianza.





















































































ENLACES: 

http://www.psiquiatria.com/congreso_old/mesas/mesa25/conferencias/25_ci_b4.htm









Unicef Paraguay: "Retorno de la Alegria"

domingo, 13 de octubre de 2013

MODELOS DE INTERVENCIÓN EN ESTRÉS Y CRISIS ANTE UN EVENTO ADVERSO


MODELOS DE INTERVENCIÓN EN ESTRÉS

Y CRISIS ANTE UN EVENTO ADVERSO


 Definición :  
Es un proceso de ayuda dirigida a auxiliar a una persona o familia a soportar un suceso traumático de modo que la probabilidad de efectos negativos como daños físicos o emocionales se aminore y la probabilidad de crecimiento se incremente

Tipos de intervención Intervención:   

1.Intervención de primera instancia (Primeros Auxilios Psicológicos): Es la que se brinda de inmediato después del suceso que motivo la crisis, tiene poco tiempo de duración pueden ser minutos u horas y puede ser proporcionado por  varios asistentes comunitarios. 

2.     Intervención de segunda instancia ( Terapia para la Crisis ): esta encaminada a facilitar la resolución psicológica de la crisis, toma más tiempo semanas o meses y es proporcionada por terapeutas ó por consejeros con conocimiento específico en técnicas de evaluación y tratamiento.

   Antecedentes:     
  • Lindemann:  llego a creer que el clero y otros asistentes comunitarios podrían tener un papel determinante en la ayuda de la gente afligida durante el proceso de duelo, de tal manera que se previnieran dificultades psicológicas posteriores. Se crea centro de ayuda en relaciones humanas de Wellesley” (Boston) en 1948. Fue uno de los primeros centros comunitarios de salud mental notable por su concentración en la terapia breve en el entorno de la psiquiatría preventiva.
  • Gerald Caplan ; miembro del hospital de Massachusetts y de la escuela de salud publica de Harvard, concibió la trascendencia de las crisis vitales en psicopatología de los adultos. Él estableció el asunto de modo muy breve: “un examen  a la historia de los pacientes psiquiátricos muestra que, durante ciertos periodos de crisis, el individuo parece haber enfrentado sus problemas de manera desajustada y haber salido menos saludable de lo que había sido antes de la crisis.”
 Influencias teóricas:  

  • Maslow- Rogers: auto realización Maslow: pirámide la las necesidades se puede evaluar si se esta cubriendo o no las necesidades de lo cual depende el bienestar de la persona.
  • Rogers: Se basaba en resolver el problema actual de la persona. 
  • Freud: Instintos propios del ser humano 
  • Erick Erickson: Teoría de las ocho etapas del desarrollo sirve para asimilar que las crisis siempre van a estar presentes en cada etapa.
Definición de crisis según Caplan (1964): 

Período transicional que representa tanto una  oportunidad para el desarrollo de la personalidad, como el peligro de una mayor  vulnerabilidad al trastorno mental cuyo desenlace depende entre otras cosas, de la forma en que se maneje la situación. 

TIPOS DE CRISIS: 

Las crisis circunstanciales son accidentales o inesperadas y su rasgo mas sobresaliente se apoya en algún factor ambiental. Las personas que padecen estas crisis son quienes ha muerto algún ser querido por parte de desastres naturales ( incendios, inundación, etc.) o quienes son victimas de crímenes violentes (violaciones , asaltos).
Las crisis de desarrollo son las que están relacionadas con el desplazamiento de una etapa del crecimiento a otra, desde la infancia hasta la senectud. Cada  una de estas etapas se relaciona con ciertas tareas del crecimiento, y cuando hay interferencia en la realización de las misma, es cuando se hace posible la crisis.
¿ QUE ES INTERVENCIÓN EN CRISIS?

es el proceso que sirve para ayudar a una persona o familia a soportar un hecho traumatico, de modo que haya menos consecuencias  poco saludables o desorganizantes  y haya una mayor probabilidad de crecimiento.

Metas de la intervención en crisis:

  • • Restablecer el equilibrio psicológico de las personas y así mejorar la capacidad de  enfrentar la situación.
  • • Crecer y aprender debido a la crisis, integrar el incidente a la estructura de la vida y  continuar con el asunto de vivir.
  • • Aprender nuevas formas de enfrentamiento de problemas, concebir la vida de diferente  manera, a fin de poder planear nuevas direcciones para el futuro.


Submetas de la intervención en crisis:

  • •Proporcionar apoyo: las personas no deben estar solas cuando soportan cargas muy pesadas. Consiste en permitir que la gente hable, mientras se muestra interés y cordialidad, y proporcionar un ambiente en el que los sentimientos puedan ser expresados.


  • •Reducir la mortalidad: salvar vidas y prevenir el daño físico. Esto implica tomar medidas para reducir al mínimo las posibilidades de autoagresión o agresión a otros.


  • •Enlazar con fuentes de asistencia: proporcionar los vínculos apropiados (remisión a terapia individual, asistencia legal, auxilio de agencias de servicio social...), de modo que la persona pueda comenzar a dar pasos concretos para superar la crisis.
Pasos para llevar a cabo la intervención en crisis:

•Realizar contacto psicológico: invitar a las personas a hablar, escuchar los hechos y los sentimientos, mostrar interés por comunicarse, tocar/abrazar de manera física.

•Analizar el problema: examinar el pasado inmediato, presente y futuro inmediato de las personas. El objetivo de este segundo paso es conocer cuáles son los conflictos o problemas que necesitan manejarse de forma inmediata y cuáles pueden dejarse para después.


•Analizar las posibles soluciones: averiguar qué es lo que las personas han intentado hacer hasta ahora, qué es lo que pueden o podrían hacer y proponer nuevas alternativas.

• Ejecutar la acción concreta: ayudar a las personas a realizar una acción concreta para manejar la crisis. No es más que dar el mejor paso próximo según la situación.

• Dar seguimiento: especificar un procedimiento para que el/la facilitadora y las personas estén en contacto en un tiempo posterior.




sábado, 5 de octubre de 2013

PSICOFISIOLOGIA DEL ESTRES



  PSICOFISIOLOGIA DEL ESTRÉS

Tener un plan de acción ante una emergencia, conocer técnicas de relajación y hablar sobre ello ayuda a reducir la angustia



FISIOLOGÍA DEL ESTRÉS: 

En la producción del estrés se implican fisiológicamente tres sistemas:ENDOCRINONERVIOSOINMUNOLÓGICO


El estrés pone en actividad todos los componentes del cerebro en forma de cascada. La respuesta neurológica activa el hipotálamo, provocando una respuesta hormonal y estimulando la HIPÓFISIS, que segrega ACTH (corticotropina), ésta a su vez activa las glándulas suprarrenales.
• La parte interna o médula de las suprarrenales segrega adrenalina
(epinefrina) y noradrenalina (norepirefrina).
• La parte externa o corteza segrega corticoesteroides (aldosterona)
y glucocorticoides (cortisol).
• La adrenalina y noradrenalina (catecolaminas) generan una producción
de energía en un corto período de tiempo.
• Los glucocorticoides (cortisol) aumentan en situaciones de indecisión.
• Los mineralcorticoides (aldosterona y corticosterona) producen vasoconstricción de los vasos sanguíneos. También el hipotálamo  actúa en el sistema nervioso autónomo para producir una respuesta inmediata de estrés y activar nervios sensoriales y las suprarrenales.

TEORÍA FISIOLÓGICA:

Introducida por HANS SELYE, endocrinólogo de Montreal, establece que el estrés es una respuesta fisiológica generalizada y no una respuesta específica. Introdujo el concepto de Síndrome General de Adaptación (SGA) como un conjunto de procesos fisiológicos en respuesta a los distintos estresores. Describe tres fases:

• ALARMA
• RESISTENCIA
• AGOTAMIENTO

a) Fase de alarma: 

El organismo reacciona ante un estresor activando el sistema nervioso simpático, con síntomas como: midriasis pupilar, sequedad de boca, aumento de la frecuencia cardíaca y respiratoria, sudoración, hipertensión arterial, secreción de adrenalina y noradrenalina y aumento de la capacidad de atención y concentración, facilitando los recursos ante una actuación. Esta reacción de alarma dura poco tiempo, pero el organismo necesita un tiempo determinado para recuperarse. Si esta recuperación no se produce entramos en la fase de resistencia

b) Fase de resistencia:

En la que el organismo sigue reaccionando produciéndose distintas alteraciones metabólicas. Este estado de resistencia puede dilatarse en el tiempo hasta que no se puede mantenerlo más y se entra en la fase de agotamiento.


c) Fase de agotamiento:

En esta fase el organismo se colapsa por la intensidad del estrés y pueden aparecer alteraciones psicosomáticas




combatir el estrés y superar el temor después de un sismo



Estrés, la respuesta inmediata ante un sismo

“Existen varios tipos de respuesta luego de un sismo: estrés, estrés agudo, postraumático y postraumático agudo. El primero se supera casi inmediatamente; en el segundo la atención disminuye, la conciencia se obnubila, se presentan amnesia momentánea, desorientación, temblores, agresividad e inquietud, y puede mantenerse por unas horas o hasta cuatro semanas”, explica Flor Gil Bernal, especialista del departamento de Psicología de la Universidad Iberoamericana.
Si después del mes persisten los síntomas y se añaden otros, la persona padece estrés postraumático. Este forma parte de los trastornos de ansiedad y lo puede experimentar cualquier persona, sin importar su condición mental.
“Síntomas como pensamientos recurrentes desagradables, reacciones fisiológicas (sudoración de manos, taquicardia, opresión en pecho o mareos) y conductuales (limitaciones para el trabajo, estudio o para realizar cualquier actividad) son recurrentes en este padecimiento [el SEPT]. Algunas encuestas revelan que del 2.5 al 3.5% de la población lo presenta después de un movimiento de tierra”, dice Gil. 
Jorge Álvarez, especialista de la Facultad de Psicología (FP) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explica que entre un 50 y 60% de la población, en el trascurso de unas dos o tres horas, supera el estrés que causa un fenómeno natural como un terremoto, equilibra su estado emocional y afronta exitosamente la situación.
“Al verbalizarlo con frases como ¡estuvo duro!, ¡ahora sí me espanté! o ¡fue largo el temblor!, las personas expresan su temor y, con ello, liberan estrés y angustia”, dice Álvarez.
Al 40% restante le toma más tiempo hacer frente a la situación, y entre 1 y 14% requiere tratamiento psicológico especializado, precisa.
Si no se supera esta situación durante los siguientes seis meses, se presenta estrés postraumático crónico, que debe ser tratado de un modo distinto para llegar a la raíz de la aprensión, destaca el psiquiatra de la SSa, José Ramón Grajales.

 Atención especializada:
“Existen personas que no pueden organizar sus pensamientos ni externarlos; en ellos se aplican técnicas de respiración diafragmática, en las que a través de su cuerpo liberan el miedo. Otra práctica es la de tensión-distensión (con ejercicios corporales que distensan); pero cuando el problema es mayor se aplican estrategias que ayuden afrontar una situación de este tipo, como la narrativa [escribir qué me provoca esto]”.

Para superar el miedo después de un temblor:
  • Hablar del sentimiento de manera abierta, incluso llorar y entender que es normal. Pues eso permite liberar el temor.
  • Identificar pensamientos recurrentes y atemorizantes para “detenerlos”. Cuando los detectamos podemos generar estrategias de distracción.
  • Anticipación de la respuesta. Tener un plan de acción permite actuar y disminuir la sensación de desamparo. Prepararse mentalmente disminuye la sensación de ansiedad.
  • Estrategias de respiración y relajación. Detenernos a respirar de manera profunda contribuye a que ciertos nervios se estimulen y la reacción fisiológica se modifique. Además, identificar puntos del cuerpo que duelen al estar estresado y luego presionarlos por unos segundos baja el nivel de ansiedad.
  • Buscar ayuda profesional si el estrés postraumático se convierte en crónico, es decir, si persiste después de seis meses del suceso y se registran  depresión,apatía o enojo.

El doctor Grajales:

recomienda acompañar estos métodos con mantras, frases de autoafirmación tanto del yo como del estado emocional positivo.
“Sé que puedo hacerlo”; “lo superaré y estaré bien”; “mañana habrá pasado”; “puedo hacerlo, lo estoy haciendo, sólo tengo que hacerlo lo mejor posible”; “puedo pedir ayuda” y “no hay nada malo en cometer errores, todo el mundo lo hace”, son frases que pueden ayudar a encontrar tranquilidad durante o después de uno de estos fenómenos.



http://youtu.be/ZOry9zwSWLY


ENLACES:

  1. http://mexico.cnn.com/salud/2012/04/19/como-combatir-el-estres-y-superar-el-temor-despues-de-un-sismo
  2. http://youtu.be/ZOry9zwSWLY
  3. http://www.uma.es/publicadores/prevencion/wwwuma/estres.pdf